Mostrando entradas con la etiqueta agua. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta agua. Mostrar todas las entradas

jueves, 31 de enero de 2013

Ensalada de fabas con cous-cous

Últimamente me estoy aficcionando al cous-cous, ese plato originario del norte de África cuya base es la sémola de trigo. Obviamente, el cous-cous que uso en mi cocina no es nada del otro jueves, sino el que se puede comprar en la tienda aquí. Lo hay de marca Gallo y cuesta 1,30€ más o menos. Aunque el otro día en el Carrefour descubrí que tienen marca blanca,pero bueno, sólo unos 10 céntimos más barata. 

El cous-cous se puede preparar de mil maneras, según lo poco que investigué por internet. Pero yo, me ciño a lo más básico y fácil de preparar. Me gusta mucho comerlo con ensaladas, usando todo lo que encuentre en la nevera que sea susceptible de ser metido en una. 

El cous-cous de paquete que compro habitualmente es muy fácil de preparar, sólo hay que seguir las indicaciones de la caja: hervir agua o caldo, poner el cous-cous en un cuenco, verter el líquido caliente sobre la sémola y dejar reposar. Y ya está! Si eres un vago en la cocina, te recomiendo que abandones la pasta y te pases al cous-cous. Da mucho menos trabajo.

En cuanto al acompañamiento en esta ocasión es una sencilla ensalada, pero algo especial.

Como es de habichuelas, lógicamente tendremos que cocerlas primero. Si son frescas hay que cocerlas una hora o hora y media a fuego medio. Si son de paquete, primero hay que remojarlas en agua. Para refrescarnos la memoria, recordemos la receta de las Fabas con Tomate. 

Disponemos todo lo que le queramos echar a la ensalada. La ensalada de hoy lleva: medio tomate, pepino, maíz dulce, lechuga iceberg y las habichuelas que cocimos previamente. Las cosas grandes hay que picarlas en cubos. Una vez todo picado y listo lo ponemos en un bol y regamos con zumo de medio limón, aceite y vinagre de módena; añadimos sal y las especias que queramos. En esta lleva orégano y comino. El comino es una especia muy aromática que da un toque muy diferente a las ensaladas, un toque muy exótico. 

Dejamos macerar la ensalada unos minutos, este es el truco que hace que la ensalada sea diferente. Mientras tanto, preparamos el cous-cous siguiendo las indicaciones del paquete. Cuando esté listo, sólo queda echar la ensalada sobre el cous-cous y disfrutarlo. 


Y por último, contaros que salen un par de magistrales bocadillos míos en la nueva sección de El ComemierdaTV! Echadle un vistazo a sus vídeos, son recetas un tanto asquerosas, pero bien hechas pueden hasta estar buenas. 

martes, 9 de octubre de 2012

Fabas con tomate

Las judías/fabas/habas/frijoles/etc. (cuántos nombres tienen, ah dios!), son una legumbre muy común. Normalmente solemos comerla en fabada, en el cocido o en un guiso, especialidad de mi madre.
Sin embargo, las fabas son una legumbre muy versátil, lo único es que no somos capaces de ver sus muchas posibilidades.
Este fin de semana apañé unas en el huerto familiar, decidida a hacer alguna receta con ellas. Tras investigar un poco en la web, decidí hacerlas con tomate. Para que os hagáis una idea, esta receta nos da un plato muy parecido a las baked beans, típicas del desayuno inglés. Ya veréis luego ;)

Esta receta se hace en dos fases. Primero tenemos que preparar las fabas y luego tenemos que hacer la salsa de tomate.

Las fabas tendremos que ponerlas a remojo entre 6-12 horas, si las que vamos a usar son secas, explicándonos, de las que compramos empaquetadas en el super. Sin embargo, en esta ocasión, como usé las fabas frescas no me fue necesario remojarlas.
Una vez remojadas las habas, las colocamos en una olla con suficiente agua y ponemos a hervir. Tardan en hacerse cosa de 1 hora, más o menos. Debemos cocinarlas a fuego medio, mantendiendo el agua burbujeando, sin hervir del todo. Hay que ir comprobando que no les falte agua, y echar más si vemos que hay poca. Durante la cocción añadiremos sal y hierbas arómaticas, si nos apetece. Una vez pasada la hora comprobamos si están las fabas listas. Para comprobarlo yo saco una faba y la aplasto, si se deshace con facilidad es que está hecha.
Si éste es el caso, apagamos el fuego, apartamos la olla y dejamos reposar un ratito.

Para la salsa de tomate. Empezando, corté dos tiras de bacon en cubos y los freí un ratito en una pota con un poco de aceite.
Luego añadí una cebolla picada y dos dientes de ajo.
Mientras se dora la cebolla, se trocean unos tomates (yo usé unos 5 más o menos), y se trituran con la batidora (o los dejamos enteros, si se prefiere).
Una vez que la cebolla está bien dorada, añadimos el tomate triturado y dejamos cocer hasta que reduzca la salsa, a un fuego medio-bajo.

OJO! Como usé bacon para esta salsa no me fue necesario echar sal, también prescindí de la pimienta u otras especias. Pero si vais a hacer la versión vegetariana, tendréis que añadir sal a la salsa, y especiar al gusto.

Una vez listas las dos partes del plato, chan chan chan! las unimos. Vertemos las fabas en la salsa, removemos bien, ponemos el fuego medio tirando a bajo y dejamos cocer durante media hora más, más o menos.


Es un plato bastante elaborado, y lleva mucho tiempo hacerlo (como unas 2 horas y pico) pero ciertamente vale la pena! y para ser la primera vez que me atrevo con las legumbres, no quedó nada mal.
 Para hacer una versión más rápida supongo que se podría calentar un poco de tomate solís y luego añadir las habichuelas ya cocidas. O más aún, comprar una lata de baked beans y vía, pero así perdería toda la gracia.
Recién hechas están ya buenas, pero seguro que para la cena de hoy, o para mañana estarán mucho mejor.


jueves, 17 de mayo de 2012

mmmmm... pan

Pan con pan comida de tontos, dicen. Ignorantes. Pensad en todas las cosas ricas que os gustan. Ahora, mentalmente, coméoslas con un buen trozo de pan. ¿A qué está más rico?

Hace mucho tiempo que tenía ganas de hacer pan yo misma. Siempre acababa posponiéndolo, pero hoy aprovechando que es festivo en Galicia (Día das Letras Galegas, dedicado este año a Valentín Paz Andrade) y que me daba mucha pereza ir hasta una panadería, me puse manos a la obra.

Es un trabajo laborioso y concienzudo, pero esta bóla de pan me la voy a comer con muchísimo gusto. Cómo me da muchísima pereza ponerme a contaros todo el proceso os pongo la receta que seguí. De las primeras entradas de google, de una página que se llama Directo al paladar y en la que llevo un buen rato perdida. Ahí:
Cómo hacer pan http://www.directoalpaladar.com/ingredientes-y-alimentos/como-hacer-pan

El resultado de una tarde de amasar compáginada con algo de estudio y mucha lectura:

En estos momentos me estoy muriendo de hambre, pero no puedo tocar el pan hasta que haya enfriado. Sufro. 

jueves, 12 de enero de 2012

Caldo de verduras

Frente al clamor popular de los dos seguidores que tengo, aquí os traigo una receta de comida sana para contrarrestar los excesos de la Navidad. Caldo de verduras, de las buenas, de casa, porque se las compré a las verduleras que se ponen alrededor de la Plaza de Abastos de Santiago.

El caldo de verduras se puede hacer con lo que se quiera, la verdad es que eché de menos unos greliños, que vendían también las señoras, pero ya tenía bastante. El caldo lo hice con:

2 puerros, 1 cebolla, 2 dientes de ajo, medio pimiento, 2 zanahorias y 1 tomate sofritos con aceite y sal. Luego añadí agua y media coliflor y medio repollo. Un poco más de sal, una hoja de laurel y a cocer entre media hora y 45 minuts.

Con el frío que hace y la necesidad que tenía de comida ligera, el caldo me vino de perlas. Aparte me sobró y tengo dos raciones congeladas, para algún apuro.

¡VIVA EL CALDO!

domingo, 13 de noviembre de 2011

Me invento mi propia sopa de ajo

Sigue la lluvia a Galicia! Y con ella, el frío y los catarros. Ahora mismo sufro mi congestión lo mejor que puedo. Para paliar el catarro hice sopa. Como en casa tenemos un montón de ajos quise probar a hacer sopa de ajo. Un plato muy español, pero que en Galicia, o al menos en mi entorno no se come mucho. Busqué en internet la receta, aquí está muy bien explicada, con fotos del proceso y todo: http://www.mercadocalabajio.com/2008/09/platos-para-principiantes-sopa-de-ajo.html Peeero, como esto es un piso de estudiantes faltaban ingredientes, el jamón y el pan; y a mi tampoco es que me haga mucha gracia lo de echarle los huevos a la sopa para que se cuezan, así que como siempre, improvisé y triunfé.

La sopa es sencilla de hacer. Empecé por dorar unos dientes de ajo (yo usé 3 bien grandes y bien trozeados) en aceite, en una cacerola grande. Cuando estaban bien doraditos, aparté la olla del fuego, añadí una cucharada de pimentón dulce (a falta del picante) y tres cucharadas de harina de maíz (a falta de pan).
En otro cazo aparte, diluí dos pastillas de caldo de pollo en un litro de agua (lo que indican las instrucciones, vamos). Esto lo vertí sobre el sofrito de ajo y lo puse a fuego lento, durante unos 20 min. evitando que rompiese a hervir. Mientras estaba la sopa al fuego, añadí un tomate troceado, un chorrito de vino, un poco de pimienta y otro pelín de orégano. Si fuese necesario, hay que echarle sal, de hecho mi sopa la necesitó.

Lo cierto es que me quedó muy aceitosa, pero a pesar de eso está bien de sabor, y supongo que con pan estará riquísima, como sobró un montón mañana podré comprar pan y mojarlo bien mojado. 

jueves, 22 de septiembre de 2011

Udon improvisado

Lambones!! Aquí estamos de vuelta con más recetas. Lo cierto, es que ahora que ya no vivo en casa papi-mami es un placer, porque todo me lo tengo que cocinar yo, así puedo improvisar muchísimo, no sólo con postres, si no también con platos principales.
Hoy os traigo mi versión personal de los udon, unos fideos japoneses muy gordos, y deliciosos. Una amiga japonesa me enseñó a hacerlos a la manera japonesa hace unos cuantos años, pero salían un poco insípidos, además, aquí no disponemos de los ingredientes necesarios. Pero, como aún tengo los fideos en casa, pues me decidí a usarlos.

Aquí cómo hice este manjar. En realidad es como una sopa normal, pero con fideos largos y gordos. :D

Primero hice un sofrito con un diente de ajo, una cebolla y medio pimiento. Luego le añadí champiñones, y cuando ya estaba más o menos preparado eché pechuga de pollo cortada en cubos. Para darle sabor, en vez de sal usé salsa de soja (para darle el toque oriental). Una vez cocinados los vegetales y el pollo, añadí tres tazas de agua. Finalmente, metí los fideos para que se cociesen en la sopa, y voilá!

Era más bien una sopa normalilla, sin embargo, al usar salsa de soja tenía un sabor muy diferente al que estamos acostumbrados... La verdad es que la salsa de soja como condimento es muy bueno, verdaderamente sabroso!

Aquí mi versión de los udon:

lunes, 1 de agosto de 2011

Gazpacho. Gastronomía andaluza

Tengo que confesar que nunca he estado en Andalucía. Soy muy apegada al Norte de la Península, el clima mediterráneo y el calor no me gustan nada. Aunque algún día iré al Sur, que espero que sea pronto, aún tengo pendientes unas visitillas a mis amigos andaluces, pero de momento, lo único que puedo hacer es importar sus cosas a Galicia.

Cómo es tiempo de tomates, y en casa nos salen por las orejas, me decidí a probar a prepararme un gazpacho en casa. Hasta hoy, mi único encuentro con esta bebida típica del sur había sido en su forma procesada y embotellada, una trapallada vamos. Cómo estamos en verano y nuestra huerta está a rebosar de hortalizas me puse manos a la obra para preparar este plato tan fresquito (aunque ahora se nos está volviendo a nublar el tiempo por aquí.)

Hacer un gazpacho es una chorrada, y en 10 minutos tienes una jarra de litro y medio bien llena. Para mi gazpacho usé 5 tomates bien grandes, 2 pimientos verdes y 1 pimiento rojo, medio pepino, una cebolla y un diente de ajo. Lo trituré todo bien triturado con la batidora eléctrica y le eché un poco de sal, 3 cucharadas de vinagre y 6 de aceite de oliva.


Pero como soy una bruta me pasé con la sal, estaba intragable! Así que lo rebajé con un poquito de agua.
En muchas recetas que vi se le añadía pan reseso remojado en agua para espesarlo, sin embargo, yo me ceñí a los vegetales nada más. Está bueno, siguiendo mi ideario de que "cualquier cosa que lleve tomate tiene que estar buena". Hoy a la hora de comer me bebí bien un cuarto de la jarra que preparé. Sin embargo, debe ser cosa del ajo, se me va repitiendo mucho. Pero aún así, el gazpacho en un día caluroso debe ser mano de santo. Y yo, durante estos dos días, me parece que acabaré aborreciendo mi gazpacho salado, por que en mi casa no son muy fans de este plato tan diferente a lo que acostumbramos en el Norte.
N.B.: Para mejora y disfrute del gazpacho le añadí orégano y un poco de pimienta, mucho más tragable, dónde va a comparar.