Mostrando entradas con la etiqueta harina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta harina. Mostrar todas las entradas

miércoles, 30 de octubre de 2013

Judías verdes con bechamel y cabrales

Después de un largo silencio volvió la inspiración culinaria al Gordismo. ¿Lo echabáis de menos? Espero que hayáis estado practicándolo con fervor.

Hoy traigo una receta de estas que surgen de la iluminación de un momento: 'Tengo un montón de judías verdes cocidas, ¿qué hago con ellas?'
Pues con aceite, harina y leche nos hacemos una bechamel en un plis. (Sin olvidar la sal y la nuez moscada)

Todo a la bandeja, judías, bechamel, trozos de queso de cabrales y cubierto todo con huevo cocido y lonchas de queso. Gratinar 10 minutos y tachán! Judías con bechamel y cabrales!

Medidas y cantidades a ojo y con sentidiño, cómo siempre ;)

lunes, 17 de septiembre de 2012

Gastronomía asturiana. Escalopines al cabrales

Todo aquél que haya sido tan afortunado como servidora y haya ido por Asturias habrá disfrutado de la celestial gastronomía del Principado. Tal gocherío de comidas es increíble, desde les fabes a los frisuelos, todo rico en calorías (para alimentar a los rudos mineros, supongo) y rico también en sabor.

Sin duda, una de las cosas que más me gusta comer cuando voy a Asturias (o cuando nos mandan queso de Cabrales nuestros embajadores en el Valle del Turón) es esta delicia que podéis ver.
Los escalopines son filetes de ternera empanados con huevo y harina y fritos, vuelta y vuelta. Pero lo mejor de este plato no son los filetes, que son un mero soporte para la SALSA. 

La salsa se hace con media cebolla bien picada y sofrita, a la que le echamos algo así como un vaso de nata y queso de cabrales, poniendo más o menos según nos guste más o menos fuerte. Se deja al fuego un ratín y ya está.

Lo dicho, los que nunca probasteis este plato ya estáis tardando en ir a Asturias a probarlo, o en su defecto intentar hacerlo en vuestras casas. 

miércoles, 4 de julio de 2012

Cinnamon Rolls

Como en Galicia no nos da venido un día de playa tenemos que buscar algo con lo que entretenernos. En realidad debería estar estudiando, pero como siempre, el horno llamó por mi y no pude resistirme a su llamada.

Hoy os traigo unos Cinnamon Rolls (Bollos de canela, para que nos entendamos, pero es que en inglés queda más "cool"). Estos bollos son muy populares en los países anglosajones, tengo entendido, aunque por aquí creo que somos más de cruasanes, o yo qué se. En el centro comercial Gran Vía de Vigo, había un sitio que los vendían, no sé si seguirá abierto. Bueno, al caso, aquí os cuento cómo podéis hacerlo!! :D 


Para hacer la masa hay que mezclar unas 3 tazas de harina con 1 de azúcar, una pizca de sal, y yo le dí mi toque con un pellizco de jengibre en polvo.
Por otro lado, tenemos que tener reposados unos 25gr de levadura de panadería en un vaso de leche templada durante unos 10 min. Luego añadiremos la leche-levadura, 2 huevos y unos 80gr de mantequilla derretida(1/3 de un bloque de 250gr) a la mezcla de harina. 

Amasamos, y vamos añadiendo harina a los pocos. Poco a poco pasaremos de tener una pasta pegajosa e inmanejable a tener una hermosa masa, parecida a las de pan (o como me gusta a mi, con textura chicle). Amasamos el bollo un rato, y luego lo dejamos reposar una media hora para que crezca la masa. 

Mientras reposa la masa, mezclamos en un cuenco 80gr de mantequilla derretida, 1 vaso de azúcar, 1 cucharada sopera de canela (tentada estuve de hacer el reto de la canela mientras) y un chorrito de vino dulce (yo usé Málaga Virgen, pero cualquier otro licor dulce le irá guay). Arremezclamos bien.

Mientras precalentamos el horno, ponemos la masa en una superficie plana y la estiramos mucho, mucho con el rodillo hasta hacer un rectángulo de pan. Lo untamos con la pasta de mantequilla-azúcar-canela. Luego enrollamos el rectángulo para hacer un tubo. Cortamos rodajas y las vamos colocando en una bandeja engrasada. Las pintamos con huevo, espolvoreamos con azúcar y al horno a 200º durante una media hora, 45 min. y voilá!



jueves, 17 de mayo de 2012

mmmmm... pan

Pan con pan comida de tontos, dicen. Ignorantes. Pensad en todas las cosas ricas que os gustan. Ahora, mentalmente, coméoslas con un buen trozo de pan. ¿A qué está más rico?

Hace mucho tiempo que tenía ganas de hacer pan yo misma. Siempre acababa posponiéndolo, pero hoy aprovechando que es festivo en Galicia (Día das Letras Galegas, dedicado este año a Valentín Paz Andrade) y que me daba mucha pereza ir hasta una panadería, me puse manos a la obra.

Es un trabajo laborioso y concienzudo, pero esta bóla de pan me la voy a comer con muchísimo gusto. Cómo me da muchísima pereza ponerme a contaros todo el proceso os pongo la receta que seguí. De las primeras entradas de google, de una página que se llama Directo al paladar y en la que llevo un buen rato perdida. Ahí:
Cómo hacer pan http://www.directoalpaladar.com/ingredientes-y-alimentos/como-hacer-pan

El resultado de una tarde de amasar compáginada con algo de estudio y mucha lectura:

En estos momentos me estoy muriendo de hambre, pero no puedo tocar el pan hasta que haya enfriado. Sufro. 

lunes, 19 de diciembre de 2011

Galletas de Jengibre

Ya casi es Navidad, por si no os habíais dado cuenta. Con ella llega el comercio y el bebercio sin mesura, el reencuentro con la gente querida y sobre todo con aquéllos que vemos poco durante el resto del año.
Yo siempre fui muy anglosajona, todo lo de allí me pirra, ya sabéis, hamburguesas, shortbread, beans, esas gochadas que tanto gustan a los nórdicos. Una de las cosas que más me gustan son las galletas de jengibre. Algunas tengo comprado en el super del IKEA en mis tiempos británicos, y cómo no, siempre quise aprender a hacer ese tipo de galletas.
Todos sabéis de qué galletas hablo, esas con forma de muñequito que salen en todas las películas. (Entrañable personaje de Shrek sin duda).

Ya el año pasado intenté hacerlas, pero me habían salido un churro. Galletas de mantequilla con un poco de especia y na más, pero hoy y con la ayuda de mi primija conseguimos hacerlas! Si! No tienen forma de muñeco, porque no tengo el molde ni me apetecía pasarme media vida cortando muñequitos.

Lo que hice fue adaptar ésta receta: http://www.joyofbaking.com/GingerCookies.html

y seguí este procedimiento:

En un bol mezclé 2 tazas de harina con 1 cucharada de levadura, 1 de canela y 1 de jengibre en polvo.

Por otro lado, derretí 125gr de mantequilla y lo mezclé con media taza de azúcar moreno. En una sartén echamos aprox. un vaso de azúcar, lo calentamos e hicimos caramelo (OJO: atentos al caramelo, hay que ir removiendo el azúcar sin parar, y sin que se queme ni se pegue). Una vez listo mezclé el caramelo con la mantequilla y el azúcar, sin quitarlo del fuego claro, porque el caramelo se solidifica. Cuando ya la mezcla estaba más o menos homogénea la mezclé rápidamente con la harina. Amasamos bien, añadiendo harina si aún veíamos que estaba demasiado líquida. Una vez lista la masa, la tapamos y la dejamos reposar 1 hora en la nevera. 

La masa que quedó después de reposar estaba bastante dura, no muy manejable para extender en la mesa con el rodillo, lo que hice fue hacer pequeñas bolitas y luego las aplasté sobre la bandeja. Luego al horno precalentado y que se cociesen durante unos 10-15 minutos, y.... TACHÁN! Mi primer éxito (compartido con mi primija) con las galletas de jengibre!

domingo, 13 de noviembre de 2011

Me invento mi propia sopa de ajo

Sigue la lluvia a Galicia! Y con ella, el frío y los catarros. Ahora mismo sufro mi congestión lo mejor que puedo. Para paliar el catarro hice sopa. Como en casa tenemos un montón de ajos quise probar a hacer sopa de ajo. Un plato muy español, pero que en Galicia, o al menos en mi entorno no se come mucho. Busqué en internet la receta, aquí está muy bien explicada, con fotos del proceso y todo: http://www.mercadocalabajio.com/2008/09/platos-para-principiantes-sopa-de-ajo.html Peeero, como esto es un piso de estudiantes faltaban ingredientes, el jamón y el pan; y a mi tampoco es que me haga mucha gracia lo de echarle los huevos a la sopa para que se cuezan, así que como siempre, improvisé y triunfé.

La sopa es sencilla de hacer. Empecé por dorar unos dientes de ajo (yo usé 3 bien grandes y bien trozeados) en aceite, en una cacerola grande. Cuando estaban bien doraditos, aparté la olla del fuego, añadí una cucharada de pimentón dulce (a falta del picante) y tres cucharadas de harina de maíz (a falta de pan).
En otro cazo aparte, diluí dos pastillas de caldo de pollo en un litro de agua (lo que indican las instrucciones, vamos). Esto lo vertí sobre el sofrito de ajo y lo puse a fuego lento, durante unos 20 min. evitando que rompiese a hervir. Mientras estaba la sopa al fuego, añadí un tomate troceado, un chorrito de vino, un poco de pimienta y otro pelín de orégano. Si fuese necesario, hay que echarle sal, de hecho mi sopa la necesitó.

Lo cierto es que me quedó muy aceitosa, pero a pesar de eso está bien de sabor, y supongo que con pan estará riquísima, como sobró un montón mañana podré comprar pan y mojarlo bien mojado. 

lunes, 26 de septiembre de 2011

Bombas calóricas. También conocidas como empanadillas.

Hoy me aburría mucho esta mañana, y había en la nevera unas acelgas que había que comérselas ya o ya! Entonces, en un momento de inspiración me decidí a hacer unas empanadillas.

Primero hice la masa de las empanadillas: una taza de harina, un huevo, un sobre de levadura, medio vaso de leche, un chorro de aceite y sal. Esto todo lo amasé bien, bien, añadiendo harina hasta que me quedó una masa que no se me pegaba en las manos y que al tacto era como un chicle bien masticado. Bien amasada por supuesto, pegándola de ostias contra el mármol de la cocina.

Por otra banda, cocí las acelgas con un poco de sal y preparé una bechamel: derritiendo algo así como una cucharada de mantequilla, a la que se le va añadiendo harina hasta que quede una masa uniforme. Luego le añadí leche para que se fuera diluyendo esta masa, sin parar de remover. Al final tiene que quedar una salsa espesa, sin grumos a la que le añadimos un poco de sal y pimienta. O nuez moscada, dependiendo de lo que te guste más.

Una vez cocidas las acelgas, las escurrí, las corté y las mezclé con la bechamel. También le añadí unos trocitos de jamón serrano, por eso de dar sabor y esas cosas.

Finalmente, estiré bien la masa, hice círculos con la masa poniendo una cuchcarada de las mezcla en el centro y cerrándolas bien. Voilá! Empanadillas, finalmente las freí en aceite bien caliente y ahí están estas bombas de harina y mantecas!! :D

jueves, 15 de septiembre de 2011

Roscocho de café con chocolate

Estamos de vuelta con más cosas ricas! Me disculpo por este lapsus tan grande, pero ya estoy de vuelta con nuevas recetas, y más ahora que empieza el curso y preferimos comer a estudiar.

Esta mañana, como me aburría me puse a hacer un bizcocho, todos sabemos ya como hacer un bizcocho, pero este tiene varias alteraciones de la receta original.
Batimos 6 huevos con 1 vaso de azúcar, 125gr de mantequilla derretida, un yogur de vainilla y media taza de café. Seguidamente, un sobre de levadura y 2 tazas de harina. Cómo siempre.

Una vez preparada la mezcla para el bizcocho le añadimos chispas de chocolate, las podéis comprar ya preparadas, o podéis hacerlas vosotros cortando trocitos de una tableta de chocolate. Yo para este roscocho usé chocolate negro de Nestlé, de esa marca que tienen ahora que se llama Dolca, que sinceramente está muy muy bueno.

Cuándo ya está todo mezclado, lo echamos al molde y pal horno, unos 40 min a temperatura media.

Aquí os dejo el resultado.

lunes, 22 de agosto de 2011

Marruchos

Cada vez que nombro los marruchos en alguna conversación todo el mundo me mira extrañado. Marrucho es una palabra que se usa sólo en la zona de Galicia en la que vivo.
Todos estáis hartos de comer marruchos, de ello estoy segura, pero vosotros los conocéis por otro nombre. O igual lo que conocéis es el famoso bar de Baiona de mismo nombre. Pero cuando acabéis de leer la receta, seguro que adivináis de que plato se trata.

Para hacer una cantidad de Marruchos(unos 10 puede ser), necesitamos 1/2 Litro de leche, 4 huevos, unos 200 gramos de harina, medio vaso de azúcar, unos 100 gr de mantequilla, derretida por supuesto,(yo los hago con mantequilla, tradicionalmente se hace con manteca de cerdo, también se puede hacer con aceite de oliva), ralladura de limón y un poco de canela. Hay que mezclarlo todo muy bien para evitar que se formen grumos.

Una vez lista la mezcla se pone una sartén al fuego, procurad que sea antiadherente y esas cosas, se unta con un poco de mantequilla/aceite/manteca y empieza la fiesta. Con un cucharón vamos haciendo los marruchos, se echa un poco de mezcla y se extiende por la sartén. Una vez que estén hechos por un lado hay que darle la vuelta. Esto es lo más difícil. Desgraciadamente hacía mucho tiempo que no preparaba unos marruchos, y hoy sólo me salieron bien 3. Acabé usando la técnica de darles la vuelta en el aire.

Otras técnicas pueden ser: agarrar el marrucho por el extremo con los dedos y darle la vuelta, a riesgo de quemártelos; darle la vuelta en el aire como un profesional, o que se te arruguen todos, o valerte de espátulas tenedores y otros utensilios. Pero la mejor técnica es practicar hasta que salgan bien.


Aquí os dejo los resultados de hoy, incontables marruchos destrozados





y tres decentes:


¿Sabéis qué otros nombres recibe este plato típicamente gallego?