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domingo, 30 de septiembre de 2012

Salsa express de Mauricios

Ahora ya a finales de verano, la huerta de mi señor padre rebosa con Mauricios. Para los que no lo sepan, Mauricios son tomates de los buenos, de la huerta, ecológicos y deliciosos. En este video queda muy bien explicado:


Lo cierto, es que no hay nada en este mundo comparable a los tomates de casa. En fin, a cualquier cosa que salga de la huerta. :D

Una de las cosas que más me gusta es hacer salsa con los tomates de casa. A veces hago la salsa con todo, cebolla, pimiento, tomate, y está deliciosa! Pero a veces, voy con menos tiempo, o me da mucha pereza ponerme a sofreír todo. Por eso tengo esta receta de tomate express que se hace en un pis-pas.

Se sofríe un diente de ajo en un poco de aceite, y cuando está dorado se echan unos tres o cuatro tomates maduros en trozos. Echamos una pizca de sal, y un poquito de azúcar (para quitarle acidez al tomate). Luego ya pimienta, orégano o especias por el estilo a gusto del consumidor. Se deja hervir un poco el tomate, y ya está la salsa hecha. Para pasta, para pizza, para comértela a cucharadas, cómo se quiera. :D


miércoles, 4 de julio de 2012

Cinnamon Rolls

Como en Galicia no nos da venido un día de playa tenemos que buscar algo con lo que entretenernos. En realidad debería estar estudiando, pero como siempre, el horno llamó por mi y no pude resistirme a su llamada.

Hoy os traigo unos Cinnamon Rolls (Bollos de canela, para que nos entendamos, pero es que en inglés queda más "cool"). Estos bollos son muy populares en los países anglosajones, tengo entendido, aunque por aquí creo que somos más de cruasanes, o yo qué se. En el centro comercial Gran Vía de Vigo, había un sitio que los vendían, no sé si seguirá abierto. Bueno, al caso, aquí os cuento cómo podéis hacerlo!! :D 


Para hacer la masa hay que mezclar unas 3 tazas de harina con 1 de azúcar, una pizca de sal, y yo le dí mi toque con un pellizco de jengibre en polvo.
Por otro lado, tenemos que tener reposados unos 25gr de levadura de panadería en un vaso de leche templada durante unos 10 min. Luego añadiremos la leche-levadura, 2 huevos y unos 80gr de mantequilla derretida(1/3 de un bloque de 250gr) a la mezcla de harina. 

Amasamos, y vamos añadiendo harina a los pocos. Poco a poco pasaremos de tener una pasta pegajosa e inmanejable a tener una hermosa masa, parecida a las de pan (o como me gusta a mi, con textura chicle). Amasamos el bollo un rato, y luego lo dejamos reposar una media hora para que crezca la masa. 

Mientras reposa la masa, mezclamos en un cuenco 80gr de mantequilla derretida, 1 vaso de azúcar, 1 cucharada sopera de canela (tentada estuve de hacer el reto de la canela mientras) y un chorrito de vino dulce (yo usé Málaga Virgen, pero cualquier otro licor dulce le irá guay). Arremezclamos bien.

Mientras precalentamos el horno, ponemos la masa en una superficie plana y la estiramos mucho, mucho con el rodillo hasta hacer un rectángulo de pan. Lo untamos con la pasta de mantequilla-azúcar-canela. Luego enrollamos el rectángulo para hacer un tubo. Cortamos rodajas y las vamos colocando en una bandeja engrasada. Las pintamos con huevo, espolvoreamos con azúcar y al horno a 200º durante una media hora, 45 min. y voilá!



lunes, 19 de diciembre de 2011

Galletas de Jengibre

Ya casi es Navidad, por si no os habíais dado cuenta. Con ella llega el comercio y el bebercio sin mesura, el reencuentro con la gente querida y sobre todo con aquéllos que vemos poco durante el resto del año.
Yo siempre fui muy anglosajona, todo lo de allí me pirra, ya sabéis, hamburguesas, shortbread, beans, esas gochadas que tanto gustan a los nórdicos. Una de las cosas que más me gustan son las galletas de jengibre. Algunas tengo comprado en el super del IKEA en mis tiempos británicos, y cómo no, siempre quise aprender a hacer ese tipo de galletas.
Todos sabéis de qué galletas hablo, esas con forma de muñequito que salen en todas las películas. (Entrañable personaje de Shrek sin duda).

Ya el año pasado intenté hacerlas, pero me habían salido un churro. Galletas de mantequilla con un poco de especia y na más, pero hoy y con la ayuda de mi primija conseguimos hacerlas! Si! No tienen forma de muñeco, porque no tengo el molde ni me apetecía pasarme media vida cortando muñequitos.

Lo que hice fue adaptar ésta receta: http://www.joyofbaking.com/GingerCookies.html

y seguí este procedimiento:

En un bol mezclé 2 tazas de harina con 1 cucharada de levadura, 1 de canela y 1 de jengibre en polvo.

Por otro lado, derretí 125gr de mantequilla y lo mezclé con media taza de azúcar moreno. En una sartén echamos aprox. un vaso de azúcar, lo calentamos e hicimos caramelo (OJO: atentos al caramelo, hay que ir removiendo el azúcar sin parar, y sin que se queme ni se pegue). Una vez listo mezclé el caramelo con la mantequilla y el azúcar, sin quitarlo del fuego claro, porque el caramelo se solidifica. Cuando ya la mezcla estaba más o menos homogénea la mezclé rápidamente con la harina. Amasamos bien, añadiendo harina si aún veíamos que estaba demasiado líquida. Una vez lista la masa, la tapamos y la dejamos reposar 1 hora en la nevera. 

La masa que quedó después de reposar estaba bastante dura, no muy manejable para extender en la mesa con el rodillo, lo que hice fue hacer pequeñas bolitas y luego las aplasté sobre la bandeja. Luego al horno precalentado y que se cociesen durante unos 10-15 minutos, y.... TACHÁN! Mi primer éxito (compartido con mi primija) con las galletas de jengibre!

miércoles, 26 de octubre de 2011

Arroz con leche

Por fin llegó la lluvia! Y con ella las cosas buenas del frío: taparte con una mantita, leer tranquilamente mientras oyes llover, y cómo no, tomar cosas calentitas!

Hoy es un día especialmente lluvioso, y ni me atrevo a abrir la ventana. Era en días como éstos en los que mi madre hacía arroz con leche. ¡Uno de mis postres favoritos! Pero, mamá no está, así que me tuve que preparar yo mi arroz con leche. Busqué en google recetas de arroz con leche, pero ninguna me convenció: ¿hervir el arroz en agua primero? NAH! A mi me va más lo bruto, y así fue cómo lo hice yo:

Primero puse a calentar 4 vasos de leche con un trozo de corteza de limón y 4 cucharadas de azúcar. Cuando hirvió eché un vaso de arroz (aunque debí haberlo lavado previamente) y bajé el fuego al mínimo. No sé cuanto tiempo dejé el arroz al fuego, pero calculo que una media hora o cuarenta minutos. Siempre comprobando la dureza del arroz. Una vez que el arroz absorbió casi toda la leche la saqué del fuego y lo dejé reposar.

Ya para comerlo, lo espolvoreé con canela molida y me lo zampé, así con muchas ganas. ¿Qué mejor para combatir el frío que un arroz con leche calentito?

jueves, 15 de septiembre de 2011

Roscocho de café con chocolate

Estamos de vuelta con más cosas ricas! Me disculpo por este lapsus tan grande, pero ya estoy de vuelta con nuevas recetas, y más ahora que empieza el curso y preferimos comer a estudiar.

Esta mañana, como me aburría me puse a hacer un bizcocho, todos sabemos ya como hacer un bizcocho, pero este tiene varias alteraciones de la receta original.
Batimos 6 huevos con 1 vaso de azúcar, 125gr de mantequilla derretida, un yogur de vainilla y media taza de café. Seguidamente, un sobre de levadura y 2 tazas de harina. Cómo siempre.

Una vez preparada la mezcla para el bizcocho le añadimos chispas de chocolate, las podéis comprar ya preparadas, o podéis hacerlas vosotros cortando trocitos de una tableta de chocolate. Yo para este roscocho usé chocolate negro de Nestlé, de esa marca que tienen ahora que se llama Dolca, que sinceramente está muy muy bueno.

Cuándo ya está todo mezclado, lo echamos al molde y pal horno, unos 40 min a temperatura media.

Aquí os dejo el resultado.

lunes, 22 de agosto de 2011

Marruchos

Cada vez que nombro los marruchos en alguna conversación todo el mundo me mira extrañado. Marrucho es una palabra que se usa sólo en la zona de Galicia en la que vivo.
Todos estáis hartos de comer marruchos, de ello estoy segura, pero vosotros los conocéis por otro nombre. O igual lo que conocéis es el famoso bar de Baiona de mismo nombre. Pero cuando acabéis de leer la receta, seguro que adivináis de que plato se trata.

Para hacer una cantidad de Marruchos(unos 10 puede ser), necesitamos 1/2 Litro de leche, 4 huevos, unos 200 gramos de harina, medio vaso de azúcar, unos 100 gr de mantequilla, derretida por supuesto,(yo los hago con mantequilla, tradicionalmente se hace con manteca de cerdo, también se puede hacer con aceite de oliva), ralladura de limón y un poco de canela. Hay que mezclarlo todo muy bien para evitar que se formen grumos.

Una vez lista la mezcla se pone una sartén al fuego, procurad que sea antiadherente y esas cosas, se unta con un poco de mantequilla/aceite/manteca y empieza la fiesta. Con un cucharón vamos haciendo los marruchos, se echa un poco de mezcla y se extiende por la sartén. Una vez que estén hechos por un lado hay que darle la vuelta. Esto es lo más difícil. Desgraciadamente hacía mucho tiempo que no preparaba unos marruchos, y hoy sólo me salieron bien 3. Acabé usando la técnica de darles la vuelta en el aire.

Otras técnicas pueden ser: agarrar el marrucho por el extremo con los dedos y darle la vuelta, a riesgo de quemártelos; darle la vuelta en el aire como un profesional, o que se te arruguen todos, o valerte de espátulas tenedores y otros utensilios. Pero la mejor técnica es practicar hasta que salgan bien.


Aquí os dejo los resultados de hoy, incontables marruchos destrozados





y tres decentes:


¿Sabéis qué otros nombres recibe este plato típicamente gallego?

jueves, 9 de junio de 2011

Mermelada de Albaricoque

Este año fuimos previsores y recogimos los albaricoques todos en un sólo día. Os podéis imaginar el tinglado, cubos y cubos de albaricoques poblando la cocina. Me decidí a hacer mermelada con tanto albaricoque.

Busqué en internet una receta sencillita, de hecho, no hay nada más sencillo de preparar que la mermelada.

Lavé y corté lo que sería más o menos 1 kilo de albaricoques,(a ojo, la verdad, no se cuantos eché, pero llené la tartera hasta arriba con ellos); luego le añadí un vaso de azúcar blanco y el zumo de dos limones.  Una vez todo dispuesto en la cazuela lo puse a fuego fuerte. Poco a poco los albaricoques fueron perdiendo el agua, una vez blandos los trituré con la batidora. Ahora lo que hay es zumo de albaricoque, se pone un fuego medio y ya el resto es dejar hervir y revolver, revolver, revolver para que no se pegue nada a la olla hasta que se vea que esta lo suficientemente espesa.

Luego el resto, si se quiere conservar semejante manjar, se puede envasar al vacío en tarros. Esto también es superfácil. Hay que, simplemente, llenar los tarros, cerrarlos bien y meterlos en una olla con agua, sin llegar a cubrirlos, hervir durante unos minutos y ya está.

Lo cierto, es que, baja modesto, la mermelada me quedó muy rica, el limón conserva perfectamente el sabor de los albaricoques, además de preservar el color naranja característico de esa fruta. Podéis ver una foto del resultado en la entrada Canapés para el té . No puedo esperar a que salgan las ciruelas y probar a hacer mermelada con ellas!