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miércoles, 30 de octubre de 2013

Judías verdes con bechamel y cabrales

Después de un largo silencio volvió la inspiración culinaria al Gordismo. ¿Lo echabáis de menos? Espero que hayáis estado practicándolo con fervor.

Hoy traigo una receta de estas que surgen de la iluminación de un momento: 'Tengo un montón de judías verdes cocidas, ¿qué hago con ellas?'
Pues con aceite, harina y leche nos hacemos una bechamel en un plis. (Sin olvidar la sal y la nuez moscada)

Todo a la bandeja, judías, bechamel, trozos de queso de cabrales y cubierto todo con huevo cocido y lonchas de queso. Gratinar 10 minutos y tachán! Judías con bechamel y cabrales!

Medidas y cantidades a ojo y con sentidiño, cómo siempre ;)

jueves, 31 de enero de 2013

Ensalada de fabas con cous-cous

Últimamente me estoy aficcionando al cous-cous, ese plato originario del norte de África cuya base es la sémola de trigo. Obviamente, el cous-cous que uso en mi cocina no es nada del otro jueves, sino el que se puede comprar en la tienda aquí. Lo hay de marca Gallo y cuesta 1,30€ más o menos. Aunque el otro día en el Carrefour descubrí que tienen marca blanca,pero bueno, sólo unos 10 céntimos más barata. 

El cous-cous se puede preparar de mil maneras, según lo poco que investigué por internet. Pero yo, me ciño a lo más básico y fácil de preparar. Me gusta mucho comerlo con ensaladas, usando todo lo que encuentre en la nevera que sea susceptible de ser metido en una. 

El cous-cous de paquete que compro habitualmente es muy fácil de preparar, sólo hay que seguir las indicaciones de la caja: hervir agua o caldo, poner el cous-cous en un cuenco, verter el líquido caliente sobre la sémola y dejar reposar. Y ya está! Si eres un vago en la cocina, te recomiendo que abandones la pasta y te pases al cous-cous. Da mucho menos trabajo.

En cuanto al acompañamiento en esta ocasión es una sencilla ensalada, pero algo especial.

Como es de habichuelas, lógicamente tendremos que cocerlas primero. Si son frescas hay que cocerlas una hora o hora y media a fuego medio. Si son de paquete, primero hay que remojarlas en agua. Para refrescarnos la memoria, recordemos la receta de las Fabas con Tomate. 

Disponemos todo lo que le queramos echar a la ensalada. La ensalada de hoy lleva: medio tomate, pepino, maíz dulce, lechuga iceberg y las habichuelas que cocimos previamente. Las cosas grandes hay que picarlas en cubos. Una vez todo picado y listo lo ponemos en un bol y regamos con zumo de medio limón, aceite y vinagre de módena; añadimos sal y las especias que queramos. En esta lleva orégano y comino. El comino es una especia muy aromática que da un toque muy diferente a las ensaladas, un toque muy exótico. 

Dejamos macerar la ensalada unos minutos, este es el truco que hace que la ensalada sea diferente. Mientras tanto, preparamos el cous-cous siguiendo las indicaciones del paquete. Cuando esté listo, sólo queda echar la ensalada sobre el cous-cous y disfrutarlo. 


Y por último, contaros que salen un par de magistrales bocadillos míos en la nueva sección de El ComemierdaTV! Echadle un vistazo a sus vídeos, son recetas un tanto asquerosas, pero bien hechas pueden hasta estar buenas. 

lunes, 3 de diciembre de 2012

Berenjenas rellenas de berenjena

Tras un largo tiempo de silencio estamos de vuelta con más cosas ricas. Hoy os traigo una maravilla de plato  así un poco improvisado, pero que está bueno.
Son berenjenas rellenas, pero no las míticas con carne picada y esas cosas, sino que están rellenas con la propia berenjena. 
Cómo siempre, es muy, muy fácil de hacer.

Cortamos dos berenjenas por la mitad y las vacíamos con una cuchara o como podáis. Es un trabajo engorroso, pero vale la pena. Las berenjenas vacías deben quedar como si fuesen unos cuenquitos. Echamos un chorrito de zumo de limón a los cuenquitos, la carne de la berenjena la cortamos en cubitos y también chorreamos con limón. ¿Por qué? Preguntaréis. Pues para que no se ponga toda negra, que luego queda muy fea, aparte de que el limón les dará sabor.

Por otro lado, picamos una cebolla y un diente de ajo, y si, se van a la sartén con un poco de aceite a rehogar. Mientras se sofríe la cebolla, cortamos los champiñones, cantidad al gusto. 

Luego echamos unos taquitos de jamón o de bacon a la cebolla, pa que les de sabor. Si eres vegetariano, ésto te lo saltas. Cuando la cebolla esté lista (doradita y blandita), añadimos los champiñones, sazonamos pero poco, que el jamón ya está salado y echamos un chorrito de vino. Cuando veamos que ya están más o menos hechos, añadimos la carne de la berenjena. También le eché pimiento, pero eran en conserva así que fueron al final. Si el pimiento es fresco hay que sofreírlo con la cebolla, ojo.
 Echamos las especias que queramos, yo eché pimienta y orégano, como siempre y un poco de tomate frito, pa darle algo de color.  Dejamos que se cocine, durante unos 15-20 min.

Lo último que queda es rellenar las berenjenas. Este paso no tiene más ciencia que coger con una cuchara el relleno y meterlo en los cuencos de berenjena. Una vez llenos, cubrimos con queso, y a gratinar unos 10 min!


lunes, 22 de octubre de 2012

Empanada de pollo, champiñones y parmesano

Aquí os traigo, gordos hermosos, una de las más mejores recetas de mi señora hermana. Es una empanada de pollo, champiñones y queso parmesano que siempre arrasa en las merendolas que hacemos en fechas señaladas, como cumples y cosas así.

Esta receta es muy fácil de hacer, porque se hace con masa de hojaldre, y como somos todos unos vagos no nos matamos a hacerla casera, ¿verdad? Es mucho más fácil y rápido comprarla ya lista (aunque no descarto algún día atreverme a hacer el hojaldre yo misma).

Pues amigos, lo que se necesita para hacer esta empanada es: unas pechugas de pollo cortadas en taquitos, champiñones y queso parmesano (las medidas no os las doy, que me da pereza, calculad a ojo y con sentidiño, y ya está). 
Cocinamos los champiñones con un poquito de ajo en una sartén con aceite. Cuando estén un poco pochaditos añadimos el pollo salpimentado, y con otras especias si nos apetece. Dejamos que se cocine el pollo, cuando está todo listo, añadimos el queso parmesano al gusto. Opcionalmente, mi hermana suele añadir una cucharada de tomate frito al pollo. 

Pues el pollo está ya cocinado. Sólo falta montar la empanada. Necesitamos dos placas de hojaldre. Estiramos una de ellas sobre una bandeja de horno, ponemos el pollo con champiñones sobre ella y tapamos con la otra placa de hojaldre. Cerramos los bordes, pinchamos con un tenedor la superficie de la empanada y pintamos con huevo.

Está la empanada casi lista! Sólo falta meterla en el horno (siempre precalentado, siempre) a unos 200º. Tiene que hornearse sobre una media hora, hasta que la masa esté crujiente y tenga un color doradito delicioso.

El triunfo está asegurado con esta empanada!


martes, 9 de octubre de 2012

Fabas con tomate

Las judías/fabas/habas/frijoles/etc. (cuántos nombres tienen, ah dios!), son una legumbre muy común. Normalmente solemos comerla en fabada, en el cocido o en un guiso, especialidad de mi madre.
Sin embargo, las fabas son una legumbre muy versátil, lo único es que no somos capaces de ver sus muchas posibilidades.
Este fin de semana apañé unas en el huerto familiar, decidida a hacer alguna receta con ellas. Tras investigar un poco en la web, decidí hacerlas con tomate. Para que os hagáis una idea, esta receta nos da un plato muy parecido a las baked beans, típicas del desayuno inglés. Ya veréis luego ;)

Esta receta se hace en dos fases. Primero tenemos que preparar las fabas y luego tenemos que hacer la salsa de tomate.

Las fabas tendremos que ponerlas a remojo entre 6-12 horas, si las que vamos a usar son secas, explicándonos, de las que compramos empaquetadas en el super. Sin embargo, en esta ocasión, como usé las fabas frescas no me fue necesario remojarlas.
Una vez remojadas las habas, las colocamos en una olla con suficiente agua y ponemos a hervir. Tardan en hacerse cosa de 1 hora, más o menos. Debemos cocinarlas a fuego medio, mantendiendo el agua burbujeando, sin hervir del todo. Hay que ir comprobando que no les falte agua, y echar más si vemos que hay poca. Durante la cocción añadiremos sal y hierbas arómaticas, si nos apetece. Una vez pasada la hora comprobamos si están las fabas listas. Para comprobarlo yo saco una faba y la aplasto, si se deshace con facilidad es que está hecha.
Si éste es el caso, apagamos el fuego, apartamos la olla y dejamos reposar un ratito.

Para la salsa de tomate. Empezando, corté dos tiras de bacon en cubos y los freí un ratito en una pota con un poco de aceite.
Luego añadí una cebolla picada y dos dientes de ajo.
Mientras se dora la cebolla, se trocean unos tomates (yo usé unos 5 más o menos), y se trituran con la batidora (o los dejamos enteros, si se prefiere).
Una vez que la cebolla está bien dorada, añadimos el tomate triturado y dejamos cocer hasta que reduzca la salsa, a un fuego medio-bajo.

OJO! Como usé bacon para esta salsa no me fue necesario echar sal, también prescindí de la pimienta u otras especias. Pero si vais a hacer la versión vegetariana, tendréis que añadir sal a la salsa, y especiar al gusto.

Una vez listas las dos partes del plato, chan chan chan! las unimos. Vertemos las fabas en la salsa, removemos bien, ponemos el fuego medio tirando a bajo y dejamos cocer durante media hora más, más o menos.


Es un plato bastante elaborado, y lleva mucho tiempo hacerlo (como unas 2 horas y pico) pero ciertamente vale la pena! y para ser la primera vez que me atrevo con las legumbres, no quedó nada mal.
 Para hacer una versión más rápida supongo que se podría calentar un poco de tomate solís y luego añadir las habichuelas ya cocidas. O más aún, comprar una lata de baked beans y vía, pero así perdería toda la gracia.
Recién hechas están ya buenas, pero seguro que para la cena de hoy, o para mañana estarán mucho mejor.


domingo, 30 de septiembre de 2012

Salsa express de Mauricios

Ahora ya a finales de verano, la huerta de mi señor padre rebosa con Mauricios. Para los que no lo sepan, Mauricios son tomates de los buenos, de la huerta, ecológicos y deliciosos. En este video queda muy bien explicado:


Lo cierto, es que no hay nada en este mundo comparable a los tomates de casa. En fin, a cualquier cosa que salga de la huerta. :D

Una de las cosas que más me gusta es hacer salsa con los tomates de casa. A veces hago la salsa con todo, cebolla, pimiento, tomate, y está deliciosa! Pero a veces, voy con menos tiempo, o me da mucha pereza ponerme a sofreír todo. Por eso tengo esta receta de tomate express que se hace en un pis-pas.

Se sofríe un diente de ajo en un poco de aceite, y cuando está dorado se echan unos tres o cuatro tomates maduros en trozos. Echamos una pizca de sal, y un poquito de azúcar (para quitarle acidez al tomate). Luego ya pimienta, orégano o especias por el estilo a gusto del consumidor. Se deja hervir un poco el tomate, y ya está la salsa hecha. Para pasta, para pizza, para comértela a cucharadas, cómo se quiera. :D


miércoles, 12 de septiembre de 2012

Pasta carbonara

¿Cuántos de vosotros, gordiños, vivisteis engañados toda vuestra vida pensando que la pasta a la carbonara se hacía con nata?
Yo viví mucho tiempo engañada, llena de razón, llamando carbonara a mi salsa de pasta hecha deliciosamente con nata (si eso otro día os la cuento), cuando en realidad la carbonara se hace simplemente con huevos y queso. Si, darlings, si.

Para hacer esta deliciosa receta de pasta (calculemos para unas 5 personas), primero tenemos que churruscar unos 200gr de tiras de bacon en una sartén o cazuela con un poco de aceite, que sea grande, ya veréis por qué. Mientras tanto en un bol batimos tantos huevos como personas vayan a comer, añadimos queso en polvo, 100 gr más o menos, (parmesano mejor, pero si no hay, cualquiera otro en polvo vale), un poco de pimienta y un pelín de sal, pero sin pasarse, que el bacon ya es saladico.

Mientras hacemos todo eso, supongo que habréis deducido que la pasta debe estar cociéndose en una hermosa olla llena de agua, con su sal y su chorrito de aceite. Una vez que la pasta esté lista la escurrimos bien, la vertemos en la cazuela en la que churruscamos el bacon y añadimos los huevos batidos con el queso.  Mezclamos bien la pasta con el huevo y el bacon mientras mantenemos el fuego bajito un minuto o dos, lo sufciente hasta que veamos que el huevo se haya hecho.

Es tan fácil y tan rico que hasta da miedo. Más aún cuando los huevos son caseros! Así que ya sabéis, salid de las tinieblas, la carbonara se hace con huevo, no con nata.

Qué aproveche!

miércoles, 4 de julio de 2012

Cinnamon Rolls

Como en Galicia no nos da venido un día de playa tenemos que buscar algo con lo que entretenernos. En realidad debería estar estudiando, pero como siempre, el horno llamó por mi y no pude resistirme a su llamada.

Hoy os traigo unos Cinnamon Rolls (Bollos de canela, para que nos entendamos, pero es que en inglés queda más "cool"). Estos bollos son muy populares en los países anglosajones, tengo entendido, aunque por aquí creo que somos más de cruasanes, o yo qué se. En el centro comercial Gran Vía de Vigo, había un sitio que los vendían, no sé si seguirá abierto. Bueno, al caso, aquí os cuento cómo podéis hacerlo!! :D 


Para hacer la masa hay que mezclar unas 3 tazas de harina con 1 de azúcar, una pizca de sal, y yo le dí mi toque con un pellizco de jengibre en polvo.
Por otro lado, tenemos que tener reposados unos 25gr de levadura de panadería en un vaso de leche templada durante unos 10 min. Luego añadiremos la leche-levadura, 2 huevos y unos 80gr de mantequilla derretida(1/3 de un bloque de 250gr) a la mezcla de harina. 

Amasamos, y vamos añadiendo harina a los pocos. Poco a poco pasaremos de tener una pasta pegajosa e inmanejable a tener una hermosa masa, parecida a las de pan (o como me gusta a mi, con textura chicle). Amasamos el bollo un rato, y luego lo dejamos reposar una media hora para que crezca la masa. 

Mientras reposa la masa, mezclamos en un cuenco 80gr de mantequilla derretida, 1 vaso de azúcar, 1 cucharada sopera de canela (tentada estuve de hacer el reto de la canela mientras) y un chorrito de vino dulce (yo usé Málaga Virgen, pero cualquier otro licor dulce le irá guay). Arremezclamos bien.

Mientras precalentamos el horno, ponemos la masa en una superficie plana y la estiramos mucho, mucho con el rodillo hasta hacer un rectángulo de pan. Lo untamos con la pasta de mantequilla-azúcar-canela. Luego enrollamos el rectángulo para hacer un tubo. Cortamos rodajas y las vamos colocando en una bandeja engrasada. Las pintamos con huevo, espolvoreamos con azúcar y al horno a 200º durante una media hora, 45 min. y voilá!



martes, 5 de junio de 2012

Hacer mayonesa y convertirla en alioli

A todo el mundo le gusta la mayonesa. En los bocatas, con los langostinos, en las hamburguesas, con pescado cocido para que esté más rico.

¿Pero sabe todo el mundo hacer mayonesa? Yo ya lo tengo intentando varias veces, la mayoría de ellas me quedó muy líquida. A mucha gente se le corta. Es un engorro hacer mayonesa y mucho más cómodo comprarla ya hecha.

Pero... ¿quien prefiere la mayonesa industrial cuando sabe hacerla uno mismo?

Ahí entro yo, con la maravillosa mayonesa que hice hoy para agasajar a mis invitados. (En realidad, fue idea de ellos hacerla).

Así es cómo se hace:

Primeramente es necesario tener una batidora. Cualquiera vale, siempre que sirva para batir. Os ofrezco la proporción para hacer un vaso de mayonesa (más o menos, si queréis más aumentad la cantidad): 1 huevo, la misma cantidad de aceite que de huevo o un poquito más, sal y un chorrito de limón (por eso de que se conserve mejor y darle sabor). Opcional es echarle un diente de ajo, que entonces ya nos preparamos una salsa alioli para las patatas que te cagas.
Luego, se bate todo, manteniendo la batidora en el fondo del vaso (según instrucciones de Ignatius) y luego subiendo y bajando el aparato por el vaso hasta que la mayonesa/alioli tenga la consistencia que deseemos. Si es muy espesa basta con echarle un poco de aceite para aligerar, si es muy líquida, pues no sé. (¿Alguien sabe algún truco para espesar salsas que no sea echar harina?).

"ollo ó dato. si se le echa más aceite, espesa!!! para aligerarla o bien se le añade un poquito de agua u otro huevo más...buen método para hacer mayonesa por cierto...yo lo aprendí de Arguiñano xD y si la mezclas con ketchup y le echas un poco de brandy te sale una salsa rosa de tres pares de huevos de doble yema."
Ishmael, maestro cocinero, comparte su saber con nosotros.
También se puede hacer la guarrada de mezclar nuestra mayonesa con un poco de salsa de tomate (de bote o hecha por nosotros) o ketchup, para marcarnos una, muy fácil de hacer, salsa rosa.

Y ya está! Mayonesa hecha, y si le echamos ajo, alioli.

jueves, 17 de mayo de 2012

mmmmm... pan

Pan con pan comida de tontos, dicen. Ignorantes. Pensad en todas las cosas ricas que os gustan. Ahora, mentalmente, coméoslas con un buen trozo de pan. ¿A qué está más rico?

Hace mucho tiempo que tenía ganas de hacer pan yo misma. Siempre acababa posponiéndolo, pero hoy aprovechando que es festivo en Galicia (Día das Letras Galegas, dedicado este año a Valentín Paz Andrade) y que me daba mucha pereza ir hasta una panadería, me puse manos a la obra.

Es un trabajo laborioso y concienzudo, pero esta bóla de pan me la voy a comer con muchísimo gusto. Cómo me da muchísima pereza ponerme a contaros todo el proceso os pongo la receta que seguí. De las primeras entradas de google, de una página que se llama Directo al paladar y en la que llevo un buen rato perdida. Ahí:
Cómo hacer pan http://www.directoalpaladar.com/ingredientes-y-alimentos/como-hacer-pan

El resultado de una tarde de amasar compáginada con algo de estudio y mucha lectura:

En estos momentos me estoy muriendo de hambre, pero no puedo tocar el pan hasta que haya enfriado. Sufro. 

jueves, 12 de enero de 2012

Caldo de verduras

Frente al clamor popular de los dos seguidores que tengo, aquí os traigo una receta de comida sana para contrarrestar los excesos de la Navidad. Caldo de verduras, de las buenas, de casa, porque se las compré a las verduleras que se ponen alrededor de la Plaza de Abastos de Santiago.

El caldo de verduras se puede hacer con lo que se quiera, la verdad es que eché de menos unos greliños, que vendían también las señoras, pero ya tenía bastante. El caldo lo hice con:

2 puerros, 1 cebolla, 2 dientes de ajo, medio pimiento, 2 zanahorias y 1 tomate sofritos con aceite y sal. Luego añadí agua y media coliflor y medio repollo. Un poco más de sal, una hoja de laurel y a cocer entre media hora y 45 minuts.

Con el frío que hace y la necesidad que tenía de comida ligera, el caldo me vino de perlas. Aparte me sobró y tengo dos raciones congeladas, para algún apuro.

¡VIVA EL CALDO!

lunes, 9 de enero de 2012

Festín de vuelta de vacaciones. Patatas asadas y cebolla confitada

Se acabaron las vacaciones de Navidad. (Gracias Capitán Obvio) y ya estamos de vuelta a la vida del estudiante semi-emancipado. (Por cierto, Feliz Año, gente)
Así que hoy, por fin, tras pasarme las vacaciones siendo alimentada por mi madre, me puse yo a cocinar. 

Hoy hice por primera vez  una cosa que me encanta: la cebolla caramelizada. Nunca antes había probado a hacerla, pero no entiendo porque no me dispuse a hacerla antes, porque, qué fácil!
Sólo hay que picar una cebolla y pocharla con sal y aceite en una sartén. Cuando está pocha se echa una cucharada de azúcar moreno. Luego después de un rato un poco de vinagre de módena, y se deja reducir. (Según la receta que seguí). La cebolla la usé para acompañar unas pechugas de pollo a la plancha. 

Pero antes de hacer esa delicia, hice unas patatas asadas, que a mi la verdad, ni fu ni fa. (Nunca fui muy fan de la comida al horno). Las patatas cortadas en trozos grandes, condimentadas con sal, pimienta, orégano y colorante alimentario. Asadas en una fuente con bastante aceite y  un par de dientes de ajo durante una hora más o menos, cuidando de darles la vuelta y de regarlas de vez en cuando con el propio aceite de la bandeja.

Aquí os dejo el resultado. De esta vuelta hice algo diferente de verdad!! Qué rico estaba!!


jueves, 24 de noviembre de 2011

Champiñones rellenos

¡Es tiempo de setas, señores! Y cómo tal, el otro día compré una bandeja de hermosos champiñones. Eran hermosos y enormes y me inspiraron enormemente, a rellenarlos.

Simplemente, cortar los tallos del champiñón (tantos como te quieras comer) y vaciar un poco la cabecita, para que haya hueco suficiente para meter el relleno. Qué de esta vuelta consistió en cocinar los tallos y lo que sobró de dentro de los champiñones, con un poco de ajo, un trozo de tomate, sal y pimienta en una sartén con un poquito de aceite. Ya listos unos taquitos de jamón y a rellenar!

Antes de echar el relleno, cómo no, unté los champiñones, aún crudos, con queso de untar (semos fanes) y luego si, con la ayuda de una cuchara, meter el relleno en los champis, previamente colocados en una bandeja apta para horno. Que es a dónde se van durante media horita a fuego medio, hasta que estén blanditos y tengan un color marroncito delicioso.

La verdad es que son super fáciles de preparar, y como el relleno se hace con los tallos de los champiñones, tenemos la certeza de que no nos va a sobrar. Creo que la semana que viene volveré a comer champis rellenos! Oh, yeah!

domingo, 13 de noviembre de 2011

Me invento mi propia sopa de ajo

Sigue la lluvia a Galicia! Y con ella, el frío y los catarros. Ahora mismo sufro mi congestión lo mejor que puedo. Para paliar el catarro hice sopa. Como en casa tenemos un montón de ajos quise probar a hacer sopa de ajo. Un plato muy español, pero que en Galicia, o al menos en mi entorno no se come mucho. Busqué en internet la receta, aquí está muy bien explicada, con fotos del proceso y todo: http://www.mercadocalabajio.com/2008/09/platos-para-principiantes-sopa-de-ajo.html Peeero, como esto es un piso de estudiantes faltaban ingredientes, el jamón y el pan; y a mi tampoco es que me haga mucha gracia lo de echarle los huevos a la sopa para que se cuezan, así que como siempre, improvisé y triunfé.

La sopa es sencilla de hacer. Empecé por dorar unos dientes de ajo (yo usé 3 bien grandes y bien trozeados) en aceite, en una cacerola grande. Cuando estaban bien doraditos, aparté la olla del fuego, añadí una cucharada de pimentón dulce (a falta del picante) y tres cucharadas de harina de maíz (a falta de pan).
En otro cazo aparte, diluí dos pastillas de caldo de pollo en un litro de agua (lo que indican las instrucciones, vamos). Esto lo vertí sobre el sofrito de ajo y lo puse a fuego lento, durante unos 20 min. evitando que rompiese a hervir. Mientras estaba la sopa al fuego, añadí un tomate troceado, un chorrito de vino, un poco de pimienta y otro pelín de orégano. Si fuese necesario, hay que echarle sal, de hecho mi sopa la necesitó.

Lo cierto es que me quedó muy aceitosa, pero a pesar de eso está bien de sabor, y supongo que con pan estará riquísima, como sobró un montón mañana podré comprar pan y mojarlo bien mojado. 

jueves, 20 de octubre de 2011

Ensalada templada de pollo

Después de mucho tiempo ya estamos de vuelta con más cosas. Lo cierto es que estos días estuve poco inspirada y me repetía en las comidas que hice. Esta mañana andaba corta de tiempo, pero aún así me dio para preparar esta delicia que os traigo.
Se trata de una ensalada templada, si, si, ensalada templada. Es una ensalada normal, sólo que en vez del aliño típico de aceite y vinagre se usa un aliño caliente. Hace un tiempo probé una en un restaurante de Mieres que tenía un aliño de setas con gambas, que te cagas de rico, vamos. La mía no estaba tan deliciosa, pero oye, que disfrutamos comiéndonosla.

Pues para hacer esta ensalada lavé y corté 1 lechuga y medio tomate, los puse en una ensaladera con unas cuantas aceitunas y un par de huevos cocidos, y lo aparté. Una vez hecho esto hay que preparar el aliño. El que hice hoy es de pollo, primero corté en cubos unas pechugas de pollo, las salpimenté y las freí en un poco de aceite con un diente de ajo. Una vez listo el pollo, bien hecho y crujiente, añadí una cucharadita de mostaza, una lata de maíz en conserva, un poco de queso Philadelphia y lo calenté hasta que se derritió el queso. Ya al final, añadí un poco más de aceite y vinagre, lo dejé en el fuego un rato. Luego, inmediatamente vertí el aliño caliente sobre la ensalada que tenía preparada.
Riquísimo!

(siento el extraño posicionamiento de la foto, no fui capaz de solucionar el problema técnico. Pero es que yo cocino, de ordenadores, se poco...)

jueves, 6 de octubre de 2011

Pollo recubierto de pimiento.

O pimientos rellenos para los que les gusten las denominaciones tradicionales.

Hoy os traigo, entonces, los pimientos rellenos que hice el otro día. Tenemos un montón de pimientos en casa y algo hay que hacer con ellos antes de que se pudran. También tenemos, cortesía de la familia, un montón de pechugas de pollo en la nevera. Así que, echándole imaginación me marqué estos pimienticos.


Lo primero es preparar el relleno: cuatro pechugas de pollo cortadas en cubos (o algo similar) y cubrir de sal y pimienta, bueno, cubrir no, echarle lo suficiente para darle algo de saborcillo. Apartar y preparar el sofrito: en una sartén calentar aceite y dorar un diente de ajo troceadito, media cebolla y medio pimiento de chilli (de los que me dio mi prima el otro día, pequeños pero matones oiga). Cuando está todo doradito se añade el pollo y un tomate, por eso de darle colorcillo. También mola echarle orégano (cómo me gustan las especias!).

Por otro lado, coger los pimientos que vamos a rellenar, cortarles la parte de arriba como si fuese una tapa y vaciarle las pepitas (¿eso se come?). Una vez listos los pimientos les untamos un poco de queso Philadelphia por dentro y rellenamos con el pollo (o de lo que hayamos preparado, como si nos apetece rellenarlos con queso solo). Tapamos los pimientos con la tapa que le cortamos, colocamos en una bandeja engrasada con aceite y 1 hora al horno a fuego medio.

Voilá! Mi primija me declaró todo su amor cuando llegó el otro día de clase y se encontró con estos pimientos rellenos. Qué rico!!!

lunes, 26 de septiembre de 2011

Bombas calóricas. También conocidas como empanadillas.

Hoy me aburría mucho esta mañana, y había en la nevera unas acelgas que había que comérselas ya o ya! Entonces, en un momento de inspiración me decidí a hacer unas empanadillas.

Primero hice la masa de las empanadillas: una taza de harina, un huevo, un sobre de levadura, medio vaso de leche, un chorro de aceite y sal. Esto todo lo amasé bien, bien, añadiendo harina hasta que me quedó una masa que no se me pegaba en las manos y que al tacto era como un chicle bien masticado. Bien amasada por supuesto, pegándola de ostias contra el mármol de la cocina.

Por otra banda, cocí las acelgas con un poco de sal y preparé una bechamel: derritiendo algo así como una cucharada de mantequilla, a la que se le va añadiendo harina hasta que quede una masa uniforme. Luego le añadí leche para que se fuera diluyendo esta masa, sin parar de remover. Al final tiene que quedar una salsa espesa, sin grumos a la que le añadimos un poco de sal y pimienta. O nuez moscada, dependiendo de lo que te guste más.

Una vez cocidas las acelgas, las escurrí, las corté y las mezclé con la bechamel. También le añadí unos trocitos de jamón serrano, por eso de dar sabor y esas cosas.

Finalmente, estiré bien la masa, hice círculos con la masa poniendo una cuchcarada de las mezcla en el centro y cerrándolas bien. Voilá! Empanadillas, finalmente las freí en aceite bien caliente y ahí están estas bombas de harina y mantecas!! :D

lunes, 1 de agosto de 2011

Gazpacho. Gastronomía andaluza

Tengo que confesar que nunca he estado en Andalucía. Soy muy apegada al Norte de la Península, el clima mediterráneo y el calor no me gustan nada. Aunque algún día iré al Sur, que espero que sea pronto, aún tengo pendientes unas visitillas a mis amigos andaluces, pero de momento, lo único que puedo hacer es importar sus cosas a Galicia.

Cómo es tiempo de tomates, y en casa nos salen por las orejas, me decidí a probar a prepararme un gazpacho en casa. Hasta hoy, mi único encuentro con esta bebida típica del sur había sido en su forma procesada y embotellada, una trapallada vamos. Cómo estamos en verano y nuestra huerta está a rebosar de hortalizas me puse manos a la obra para preparar este plato tan fresquito (aunque ahora se nos está volviendo a nublar el tiempo por aquí.)

Hacer un gazpacho es una chorrada, y en 10 minutos tienes una jarra de litro y medio bien llena. Para mi gazpacho usé 5 tomates bien grandes, 2 pimientos verdes y 1 pimiento rojo, medio pepino, una cebolla y un diente de ajo. Lo trituré todo bien triturado con la batidora eléctrica y le eché un poco de sal, 3 cucharadas de vinagre y 6 de aceite de oliva.


Pero como soy una bruta me pasé con la sal, estaba intragable! Así que lo rebajé con un poquito de agua.
En muchas recetas que vi se le añadía pan reseso remojado en agua para espesarlo, sin embargo, yo me ceñí a los vegetales nada más. Está bueno, siguiendo mi ideario de que "cualquier cosa que lleve tomate tiene que estar buena". Hoy a la hora de comer me bebí bien un cuarto de la jarra que preparé. Sin embargo, debe ser cosa del ajo, se me va repitiendo mucho. Pero aún así, el gazpacho en un día caluroso debe ser mano de santo. Y yo, durante estos dos días, me parece que acabaré aborreciendo mi gazpacho salado, por que en mi casa no son muy fans de este plato tan diferente a lo que acostumbramos en el Norte.
N.B.: Para mejora y disfrute del gazpacho le añadí orégano y un poco de pimienta, mucho más tragable, dónde va a comparar.

domingo, 31 de julio de 2011

La Zorza. Gastronomía Gallega

Golosos míos! Hoy dejamos de lado los dulces para hablar de un plato de salado. (Lo cierto, es que aunque yo disfruto haciendo dulces me gusta más el salado).

El plato en cuestión es la zorza. ¿Qué es la zorza? Preguntaréis aquellos que no habéis descubierto todavía las maravillas de la gastronomía gallega, que va más allá de la Tarta de Santiago y el marisco.

La zorza, amigos, es el preparado de la carne para chorizos. La base: carne de cerdo troceada y adobo: pimentón, ajo, orégano, sal y aceite de oliva. Esta mezcla se preparaba el día de la matanza del cerdo, una práctica aún común en Galicia, aunque cada vez menos (yo aún recuerdo las matanzas en mi casa, pero ya hace muchos años que no tenemos cerdo). Se dejaba la carne reposar en el adobo para ser embutido en tripas de cerdo unos días más tarde, pero antes de hacer los chorizos se probaba, ¿cómo? Pues se freía una poca para comprobar si la carne ya estaba en el punto para hacer unos deliciosos chorizos.

Este plato es uno de mis favoritos, si bien, en mi casa nunca la comemos, pero cuando me voy de tapas es obligado pedir una ración. En cualquier restaurante gallego que se precie la ofrecen, a veces sola, a veces acompañada de unas patatas fritas. También es común encontrar empanadas de zorza, o en bocadillo. Un plato muy versátil. Sin embargo, a mi, lo que más me gusta es mojar pan en la salsa.