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lunes, 3 de diciembre de 2012

Berenjenas rellenas de berenjena

Tras un largo tiempo de silencio estamos de vuelta con más cosas ricas. Hoy os traigo una maravilla de plato  así un poco improvisado, pero que está bueno.
Son berenjenas rellenas, pero no las míticas con carne picada y esas cosas, sino que están rellenas con la propia berenjena. 
Cómo siempre, es muy, muy fácil de hacer.

Cortamos dos berenjenas por la mitad y las vacíamos con una cuchara o como podáis. Es un trabajo engorroso, pero vale la pena. Las berenjenas vacías deben quedar como si fuesen unos cuenquitos. Echamos un chorrito de zumo de limón a los cuenquitos, la carne de la berenjena la cortamos en cubitos y también chorreamos con limón. ¿Por qué? Preguntaréis. Pues para que no se ponga toda negra, que luego queda muy fea, aparte de que el limón les dará sabor.

Por otro lado, picamos una cebolla y un diente de ajo, y si, se van a la sartén con un poco de aceite a rehogar. Mientras se sofríe la cebolla, cortamos los champiñones, cantidad al gusto. 

Luego echamos unos taquitos de jamón o de bacon a la cebolla, pa que les de sabor. Si eres vegetariano, ésto te lo saltas. Cuando la cebolla esté lista (doradita y blandita), añadimos los champiñones, sazonamos pero poco, que el jamón ya está salado y echamos un chorrito de vino. Cuando veamos que ya están más o menos hechos, añadimos la carne de la berenjena. También le eché pimiento, pero eran en conserva así que fueron al final. Si el pimiento es fresco hay que sofreírlo con la cebolla, ojo.
 Echamos las especias que queramos, yo eché pimienta y orégano, como siempre y un poco de tomate frito, pa darle algo de color.  Dejamos que se cocine, durante unos 15-20 min.

Lo último que queda es rellenar las berenjenas. Este paso no tiene más ciencia que coger con una cuchara el relleno y meterlo en los cuencos de berenjena. Una vez llenos, cubrimos con queso, y a gratinar unos 10 min!


lunes, 22 de octubre de 2012

Empanada de pollo, champiñones y parmesano

Aquí os traigo, gordos hermosos, una de las más mejores recetas de mi señora hermana. Es una empanada de pollo, champiñones y queso parmesano que siempre arrasa en las merendolas que hacemos en fechas señaladas, como cumples y cosas así.

Esta receta es muy fácil de hacer, porque se hace con masa de hojaldre, y como somos todos unos vagos no nos matamos a hacerla casera, ¿verdad? Es mucho más fácil y rápido comprarla ya lista (aunque no descarto algún día atreverme a hacer el hojaldre yo misma).

Pues amigos, lo que se necesita para hacer esta empanada es: unas pechugas de pollo cortadas en taquitos, champiñones y queso parmesano (las medidas no os las doy, que me da pereza, calculad a ojo y con sentidiño, y ya está). 
Cocinamos los champiñones con un poquito de ajo en una sartén con aceite. Cuando estén un poco pochaditos añadimos el pollo salpimentado, y con otras especias si nos apetece. Dejamos que se cocine el pollo, cuando está todo listo, añadimos el queso parmesano al gusto. Opcionalmente, mi hermana suele añadir una cucharada de tomate frito al pollo. 

Pues el pollo está ya cocinado. Sólo falta montar la empanada. Necesitamos dos placas de hojaldre. Estiramos una de ellas sobre una bandeja de horno, ponemos el pollo con champiñones sobre ella y tapamos con la otra placa de hojaldre. Cerramos los bordes, pinchamos con un tenedor la superficie de la empanada y pintamos con huevo.

Está la empanada casi lista! Sólo falta meterla en el horno (siempre precalentado, siempre) a unos 200º. Tiene que hornearse sobre una media hora, hasta que la masa esté crujiente y tenga un color doradito delicioso.

El triunfo está asegurado con esta empanada!


domingo, 30 de septiembre de 2012

Salsa express de Mauricios

Ahora ya a finales de verano, la huerta de mi señor padre rebosa con Mauricios. Para los que no lo sepan, Mauricios son tomates de los buenos, de la huerta, ecológicos y deliciosos. En este video queda muy bien explicado:


Lo cierto, es que no hay nada en este mundo comparable a los tomates de casa. En fin, a cualquier cosa que salga de la huerta. :D

Una de las cosas que más me gusta es hacer salsa con los tomates de casa. A veces hago la salsa con todo, cebolla, pimiento, tomate, y está deliciosa! Pero a veces, voy con menos tiempo, o me da mucha pereza ponerme a sofreír todo. Por eso tengo esta receta de tomate express que se hace en un pis-pas.

Se sofríe un diente de ajo en un poco de aceite, y cuando está dorado se echan unos tres o cuatro tomates maduros en trozos. Echamos una pizca de sal, y un poquito de azúcar (para quitarle acidez al tomate). Luego ya pimienta, orégano o especias por el estilo a gusto del consumidor. Se deja hervir un poco el tomate, y ya está la salsa hecha. Para pasta, para pizza, para comértela a cucharadas, cómo se quiera. :D


miércoles, 12 de septiembre de 2012

Pasta carbonara

¿Cuántos de vosotros, gordiños, vivisteis engañados toda vuestra vida pensando que la pasta a la carbonara se hacía con nata?
Yo viví mucho tiempo engañada, llena de razón, llamando carbonara a mi salsa de pasta hecha deliciosamente con nata (si eso otro día os la cuento), cuando en realidad la carbonara se hace simplemente con huevos y queso. Si, darlings, si.

Para hacer esta deliciosa receta de pasta (calculemos para unas 5 personas), primero tenemos que churruscar unos 200gr de tiras de bacon en una sartén o cazuela con un poco de aceite, que sea grande, ya veréis por qué. Mientras tanto en un bol batimos tantos huevos como personas vayan a comer, añadimos queso en polvo, 100 gr más o menos, (parmesano mejor, pero si no hay, cualquiera otro en polvo vale), un poco de pimienta y un pelín de sal, pero sin pasarse, que el bacon ya es saladico.

Mientras hacemos todo eso, supongo que habréis deducido que la pasta debe estar cociéndose en una hermosa olla llena de agua, con su sal y su chorrito de aceite. Una vez que la pasta esté lista la escurrimos bien, la vertemos en la cazuela en la que churruscamos el bacon y añadimos los huevos batidos con el queso.  Mezclamos bien la pasta con el huevo y el bacon mientras mantenemos el fuego bajito un minuto o dos, lo sufciente hasta que veamos que el huevo se haya hecho.

Es tan fácil y tan rico que hasta da miedo. Más aún cuando los huevos son caseros! Así que ya sabéis, salid de las tinieblas, la carbonara se hace con huevo, no con nata.

Qué aproveche!

lunes, 9 de enero de 2012

Festín de vuelta de vacaciones. Patatas asadas y cebolla confitada

Se acabaron las vacaciones de Navidad. (Gracias Capitán Obvio) y ya estamos de vuelta a la vida del estudiante semi-emancipado. (Por cierto, Feliz Año, gente)
Así que hoy, por fin, tras pasarme las vacaciones siendo alimentada por mi madre, me puse yo a cocinar. 

Hoy hice por primera vez  una cosa que me encanta: la cebolla caramelizada. Nunca antes había probado a hacerla, pero no entiendo porque no me dispuse a hacerla antes, porque, qué fácil!
Sólo hay que picar una cebolla y pocharla con sal y aceite en una sartén. Cuando está pocha se echa una cucharada de azúcar moreno. Luego después de un rato un poco de vinagre de módena, y se deja reducir. (Según la receta que seguí). La cebolla la usé para acompañar unas pechugas de pollo a la plancha. 

Pero antes de hacer esa delicia, hice unas patatas asadas, que a mi la verdad, ni fu ni fa. (Nunca fui muy fan de la comida al horno). Las patatas cortadas en trozos grandes, condimentadas con sal, pimienta, orégano y colorante alimentario. Asadas en una fuente con bastante aceite y  un par de dientes de ajo durante una hora más o menos, cuidando de darles la vuelta y de regarlas de vez en cuando con el propio aceite de la bandeja.

Aquí os dejo el resultado. De esta vuelta hice algo diferente de verdad!! Qué rico estaba!!


jueves, 24 de noviembre de 2011

Champiñones rellenos

¡Es tiempo de setas, señores! Y cómo tal, el otro día compré una bandeja de hermosos champiñones. Eran hermosos y enormes y me inspiraron enormemente, a rellenarlos.

Simplemente, cortar los tallos del champiñón (tantos como te quieras comer) y vaciar un poco la cabecita, para que haya hueco suficiente para meter el relleno. Qué de esta vuelta consistió en cocinar los tallos y lo que sobró de dentro de los champiñones, con un poco de ajo, un trozo de tomate, sal y pimienta en una sartén con un poquito de aceite. Ya listos unos taquitos de jamón y a rellenar!

Antes de echar el relleno, cómo no, unté los champiñones, aún crudos, con queso de untar (semos fanes) y luego si, con la ayuda de una cuchara, meter el relleno en los champis, previamente colocados en una bandeja apta para horno. Que es a dónde se van durante media horita a fuego medio, hasta que estén blanditos y tengan un color marroncito delicioso.

La verdad es que son super fáciles de preparar, y como el relleno se hace con los tallos de los champiñones, tenemos la certeza de que no nos va a sobrar. Creo que la semana que viene volveré a comer champis rellenos! Oh, yeah!

domingo, 13 de noviembre de 2011

Me invento mi propia sopa de ajo

Sigue la lluvia a Galicia! Y con ella, el frío y los catarros. Ahora mismo sufro mi congestión lo mejor que puedo. Para paliar el catarro hice sopa. Como en casa tenemos un montón de ajos quise probar a hacer sopa de ajo. Un plato muy español, pero que en Galicia, o al menos en mi entorno no se come mucho. Busqué en internet la receta, aquí está muy bien explicada, con fotos del proceso y todo: http://www.mercadocalabajio.com/2008/09/platos-para-principiantes-sopa-de-ajo.html Peeero, como esto es un piso de estudiantes faltaban ingredientes, el jamón y el pan; y a mi tampoco es que me haga mucha gracia lo de echarle los huevos a la sopa para que se cuezan, así que como siempre, improvisé y triunfé.

La sopa es sencilla de hacer. Empecé por dorar unos dientes de ajo (yo usé 3 bien grandes y bien trozeados) en aceite, en una cacerola grande. Cuando estaban bien doraditos, aparté la olla del fuego, añadí una cucharada de pimentón dulce (a falta del picante) y tres cucharadas de harina de maíz (a falta de pan).
En otro cazo aparte, diluí dos pastillas de caldo de pollo en un litro de agua (lo que indican las instrucciones, vamos). Esto lo vertí sobre el sofrito de ajo y lo puse a fuego lento, durante unos 20 min. evitando que rompiese a hervir. Mientras estaba la sopa al fuego, añadí un tomate troceado, un chorrito de vino, un poco de pimienta y otro pelín de orégano. Si fuese necesario, hay que echarle sal, de hecho mi sopa la necesitó.

Lo cierto es que me quedó muy aceitosa, pero a pesar de eso está bien de sabor, y supongo que con pan estará riquísima, como sobró un montón mañana podré comprar pan y mojarlo bien mojado. 

jueves, 20 de octubre de 2011

Ensalada templada de pollo

Después de mucho tiempo ya estamos de vuelta con más cosas. Lo cierto es que estos días estuve poco inspirada y me repetía en las comidas que hice. Esta mañana andaba corta de tiempo, pero aún así me dio para preparar esta delicia que os traigo.
Se trata de una ensalada templada, si, si, ensalada templada. Es una ensalada normal, sólo que en vez del aliño típico de aceite y vinagre se usa un aliño caliente. Hace un tiempo probé una en un restaurante de Mieres que tenía un aliño de setas con gambas, que te cagas de rico, vamos. La mía no estaba tan deliciosa, pero oye, que disfrutamos comiéndonosla.

Pues para hacer esta ensalada lavé y corté 1 lechuga y medio tomate, los puse en una ensaladera con unas cuantas aceitunas y un par de huevos cocidos, y lo aparté. Una vez hecho esto hay que preparar el aliño. El que hice hoy es de pollo, primero corté en cubos unas pechugas de pollo, las salpimenté y las freí en un poco de aceite con un diente de ajo. Una vez listo el pollo, bien hecho y crujiente, añadí una cucharadita de mostaza, una lata de maíz en conserva, un poco de queso Philadelphia y lo calenté hasta que se derritió el queso. Ya al final, añadí un poco más de aceite y vinagre, lo dejé en el fuego un rato. Luego, inmediatamente vertí el aliño caliente sobre la ensalada que tenía preparada.
Riquísimo!

(siento el extraño posicionamiento de la foto, no fui capaz de solucionar el problema técnico. Pero es que yo cocino, de ordenadores, se poco...)

jueves, 6 de octubre de 2011

Pollo recubierto de pimiento.

O pimientos rellenos para los que les gusten las denominaciones tradicionales.

Hoy os traigo, entonces, los pimientos rellenos que hice el otro día. Tenemos un montón de pimientos en casa y algo hay que hacer con ellos antes de que se pudran. También tenemos, cortesía de la familia, un montón de pechugas de pollo en la nevera. Así que, echándole imaginación me marqué estos pimienticos.


Lo primero es preparar el relleno: cuatro pechugas de pollo cortadas en cubos (o algo similar) y cubrir de sal y pimienta, bueno, cubrir no, echarle lo suficiente para darle algo de saborcillo. Apartar y preparar el sofrito: en una sartén calentar aceite y dorar un diente de ajo troceadito, media cebolla y medio pimiento de chilli (de los que me dio mi prima el otro día, pequeños pero matones oiga). Cuando está todo doradito se añade el pollo y un tomate, por eso de darle colorcillo. También mola echarle orégano (cómo me gustan las especias!).

Por otro lado, coger los pimientos que vamos a rellenar, cortarles la parte de arriba como si fuese una tapa y vaciarle las pepitas (¿eso se come?). Una vez listos los pimientos les untamos un poco de queso Philadelphia por dentro y rellenamos con el pollo (o de lo que hayamos preparado, como si nos apetece rellenarlos con queso solo). Tapamos los pimientos con la tapa que le cortamos, colocamos en una bandeja engrasada con aceite y 1 hora al horno a fuego medio.

Voilá! Mi primija me declaró todo su amor cuando llegó el otro día de clase y se encontró con estos pimientos rellenos. Qué rico!!!

lunes, 26 de septiembre de 2011

Bombas calóricas. También conocidas como empanadillas.

Hoy me aburría mucho esta mañana, y había en la nevera unas acelgas que había que comérselas ya o ya! Entonces, en un momento de inspiración me decidí a hacer unas empanadillas.

Primero hice la masa de las empanadillas: una taza de harina, un huevo, un sobre de levadura, medio vaso de leche, un chorro de aceite y sal. Esto todo lo amasé bien, bien, añadiendo harina hasta que me quedó una masa que no se me pegaba en las manos y que al tacto era como un chicle bien masticado. Bien amasada por supuesto, pegándola de ostias contra el mármol de la cocina.

Por otra banda, cocí las acelgas con un poco de sal y preparé una bechamel: derritiendo algo así como una cucharada de mantequilla, a la que se le va añadiendo harina hasta que quede una masa uniforme. Luego le añadí leche para que se fuera diluyendo esta masa, sin parar de remover. Al final tiene que quedar una salsa espesa, sin grumos a la que le añadimos un poco de sal y pimienta. O nuez moscada, dependiendo de lo que te guste más.

Una vez cocidas las acelgas, las escurrí, las corté y las mezclé con la bechamel. También le añadí unos trocitos de jamón serrano, por eso de dar sabor y esas cosas.

Finalmente, estiré bien la masa, hice círculos con la masa poniendo una cuchcarada de las mezcla en el centro y cerrándolas bien. Voilá! Empanadillas, finalmente las freí en aceite bien caliente y ahí están estas bombas de harina y mantecas!! :D