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jueves, 9 de junio de 2011

Mermelada de Albaricoque

Este año fuimos previsores y recogimos los albaricoques todos en un sólo día. Os podéis imaginar el tinglado, cubos y cubos de albaricoques poblando la cocina. Me decidí a hacer mermelada con tanto albaricoque.

Busqué en internet una receta sencillita, de hecho, no hay nada más sencillo de preparar que la mermelada.

Lavé y corté lo que sería más o menos 1 kilo de albaricoques,(a ojo, la verdad, no se cuantos eché, pero llené la tartera hasta arriba con ellos); luego le añadí un vaso de azúcar blanco y el zumo de dos limones.  Una vez todo dispuesto en la cazuela lo puse a fuego fuerte. Poco a poco los albaricoques fueron perdiendo el agua, una vez blandos los trituré con la batidora. Ahora lo que hay es zumo de albaricoque, se pone un fuego medio y ya el resto es dejar hervir y revolver, revolver, revolver para que no se pegue nada a la olla hasta que se vea que esta lo suficientemente espesa.

Luego el resto, si se quiere conservar semejante manjar, se puede envasar al vacío en tarros. Esto también es superfácil. Hay que, simplemente, llenar los tarros, cerrarlos bien y meterlos en una olla con agua, sin llegar a cubrirlos, hervir durante unos minutos y ya está.

Lo cierto, es que, baja modesto, la mermelada me quedó muy rica, el limón conserva perfectamente el sabor de los albaricoques, además de preservar el color naranja característico de esa fruta. Podéis ver una foto del resultado en la entrada Canapés para el té . No puedo esperar a que salgan las ciruelas y probar a hacer mermelada con ellas!

martes, 7 de junio de 2011

Canapés para el té

Buenas, glotones.
Hoy me metí en la cocina, invité a unos amigos a merendar, pero tenía muy poco tiempo. Me saqué de la manga unos canapés para acompañar el té. Algo sencillito y rápido, pero efectivo.

Primero corté dos rebanadas de pan de molde en triángulos y los tosté. Con mucho cuidado los saqué de la tostadora, que casi me quemo los dedos un par de veces, y los recubrí con margarina (Tulipán del de toda la vida, nunca falta en la nevera). Y finalmente las pinté con mermelada. Usé la mermelada de albaricoques que hice la semana pasada, y a la que dedicaré un post pronto.

Es super sencillo de preparar, con cosas que siempre andan rondando por nuestras cocinas y muy rico. El resultado es increíble para algo tan sencillito.